al final de cuentas, o por lo menos, durante los últimos minutos de un día ordinario, te alcanzas a dar cuenta de que cada día es distinto, el número cambia, se convierte en un dato más en el calendario de la memoria, que poco a poco va deshojando la vida... cuál será el último número que los ojos verán?
es una respuesta de poca relevancia, la acumulación de datos se torna evidentemente necesaria, forzosamente necesaria. es como tener una piedra en tus manos frente a un edificio de cristal... tan colosal... tan frágil... y la pequeña piedra.... tan poderosa.
algún día los insectos tomaran el poder, y dirán lo mismo de nosotros... tan colosales, tan frágiles.
vivamos.







--
Sorry I haven't written... I've been dead for two years.
@ @ @
@ @ @
@ @ @
--
::Ze Bermejo::
by the way. i'm a boy. haha!
Previous Page12Next Page